domingo, abril 05, 2009

¿Que tiraron en clase?

Recuerdo las típicas "bromitas" del cole, cuando a alguien se le ocurría tirar una bomba fétida en las clases. Habían profesores que hacían como si nada, otros en pleno invierno abrían las ventanas y avisaban de que el primero que se pusiera la chaqueta sería expulsado a su casa .... Otros, supongo que aburridos de luchar contra adolescentes que mostraban más interés en que pasaran las horas que en aprender, escuchar, o simplemente quedarse callados, optaban por unirse a la desgana y nos hacían salir de clase hasta que el desagradable olor desaparecía. Bombas fétidas, aviones, bolitas de papel, polvos pica-pica, lápices, goma de borrar, gomas elásticas, apuntes ... podría decir que casi de todo he visto tirar en las aulas, y no voy a esconder la mano, recuerdo como bombardeé, como una traidora por la espalda, a una profesora que sustituía a otra considerada más que un sargento.
Cada uno de nosotros fue tomando su camino, y en ese camino muchos desaparecimos, y otros forjamos amistades, esas que a pesar de haber pasado más de 20 años siguen vivas. Cuatro de nosotras no perdimos el contacto y al superar la adolescencia y encontrarnos con la cara fea de la vida nos convertimos en equipo de socorristas, psicólogas, filósofas, enfermeras, y hasta en alguna ocasión compañeras de piso.
Pasados los 30, por aquellas cosas del destino, de la casualidad, de lo que algún día inconsciente debiste sembrar, o porque en realidad todos los caminos conducen a Roma, nos hemos ido encontrando con antiguos compañeros con los que no sólo compartimos las aulas, sino las "campanas" en el viejo pop, escapadas de fines de semana a Zaragoza o a Madrid, fiestas y desfases propios de aquellos años que los libros de estudio eran parte de nuestra vida. Casi todos hemos vuelto a decirnos: estás igual, pero como hemos cambiado, también lo he pasado muy mal.
Y en una de esas conversaciones recordando lo que creemos haber superado, tanto paralelismo, tantas similitudes, nos hacen pensar ¿Que tiraron en clase que nos afectó a todos? , porque nadie, ninguno de los veinti-tantos nos libramos de llorar.

Una vez me dijeron: No estás tan mal cuando te ríes de lo que te sucede. Hoy escribo esto, porque ya somos unos cuantos que seguimos riendo, y confiamos en que algún día, no seamos sólo unos cuantos, sino todos. La risa se contagia, así que como se dice en catalán: quants mes siguem, mes riurem!!!!.