
Hoy he volado a New York City! Llovía, he salido de la cafetería. He corrido sobre los tacones de aguja de mis botas bordadas con dibujos de dragones azules sobre la piel negra. Corría mirando al suelo, para evitar que las gotas de agua corrieran el rimel de mis ojos y me dejaran toda la cara llena de chorretes negros. Había quedado para la inaguración de una exposición de fotografías. Cuando ya estaba a una sóla esquina se me rompe el tacón de la bota. Mierda, me he torcido el pie y mis botas, mis magníficas botas de 380 euros., nooooo, que desastre!. Me refugio bajo un toldo verde, y sobre una alfombra roja en la entrada de un hotel. Un tipo elije el mismo lugar para refugiarse. En esos momentos empieza a diluviar. Nos miramos y sonreímos.
- Que romántico, tu y yo, bajo este toldo, sobre esta alfombra roja y lloviendo de este modo. Si me abrazaras y nos besaramos sería el final de una película.
El tio me mira y no emite ni una sonrisa.
- Oye que es bromita, sólo quería entablar una conversación, vamos para romper el hielo.
Me vuelve a mirar, con una media sonrisita y afirmando con la cabeza.
- Ves, y tu ahora me preguntarías que si quiero casarme contigo.
Me vuelve a mirar, esta vez sin sonrisita.
- Tranquilo, yo te diría que no.
Vuelve a mirarme, y frunce el ceño.
- Bueno, perdona, si que me casaría contigo, ¿vale?
El tio se larga corriendo bajo un diluvio, otro que me abandona por llevar la iniciativa! Les asusta el matrimonio?
Jolín, esto de ser genial es muy duro.










